jueves, 17 de julio de 2008

La Distancia


Lejos, cerca, allá, acá, lugares, encuentros, viajes, caminos... son palabras que se funden en sentimientos. La distancia es eso, un momento que nos ayuda a valorar aún más lo que tenemos y lo que no. Extrañar es una emoción tan fuerte que nos provoca otras emociones más profundas como la tristeza y la alegría del encuentro. Son tan lindos los reencuentros, que hacen que la distancia valga la pena. Somos humanos, pero a veces sentimos cosas que van más allá de nuestra humanidad. Y la distancia genera estas emociones sobrenaturales. Tengo días en los que me encanta extrañar, lo confieso, porque me ayuda a comprender que en esta vida lo que más me importa son los afectos y aquellas personas que logran extraer lo mejor de mí. Y desde la distancia puedo valorar aún más a las personas que tanto quiero. Es como la acción de apreciar un cuadro: cuanto más lejos nos ubiquemos para mirarlo, obtendremos una mejor perspectiva de su valor como obra de arte. Si nos ubicamos muy cerca, perderemos de vista algunos detalles muy importantes. Esa es la esencia de esta vida; a veces hay que alejarse un poco para comprender por qué la vivimos. Y debemos crear nuestros propios paréntesis para luego suprimirlos y obtener reencuentros que nos hagan muy felices.
Hoy fui FELIZ
Para Lelos
no te olvides que vos sos un niño,
tambien sos tu mama y tu papa,
ya lo creo habias esperado tanto,
dando vueltas sin saber que hay algo mas,
todo el tiempo me mirabas sonriendo,
yo, yo me hacia el serio,
imposible mas claras tus palabras,
y al fin empezabamos hablar,
vivimos un destino para lelos,
despues dicen que el mundo es un pañuelo,
y a mi me vienen ganas de llorar,
y a mi me vienen ganas de llorar,
y no tengo consuelo,
y no tengo consuelo,
y no tengo consuelo,
y no tengo consuelo